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miércoles, 24 de septiembre de 2008

mi Santa Cruz...

Tenía 9 años, cuando un día de aquellos, mis papis nos sentaron a mi hermana y a mí…
- hijitas nos vamos a ir a Santa Cruz- ¿para siempre? Preguntamos nosotras…
- no, solo hasta que tu papá regrese nos dijo mi mami- y es que mi papito se venia a Estados Unidos a trabajar…

Sentí emoción y nostalgia a la vez; a esa edad ir a Santa Cruz, para mi, significaba primos, la casa de la mamita (mi abuelita), vacaciones, paseos, juegos y más juegos; así que por ese lado todo estaba perfecto; pero me dolía dejar mi mundo, mi tierra, el colegio, los amigos, mi casa, en fin… a medida que pasaban los días, mil preguntas y cierto temor se fueron apoderando de mi ser… ¿cómo será ir al colegio allá?, ¿encontraré amigos pronto?, ¿cuando volveré?, ¿ y mi papito?.....
Fue una despedida doble; el primer sentimiento de desapego y renuncia fuerte que viví a esa edad; nos fuimos a Santa, dijimos hasta pronto a la tierra que nos vio nacer, una semana después despedíamos a mi papi que venia a este norte en busca de días mejores para nosotros, su familia.
Llegamos a una tierra cálida, y desde los primeros días el aire no era más el de las vacaciones que solíamos pasar allí, la adaptación no fue fácil, por el hecho de que nos tocó decir hasta pronto también a mi papi…. fue difícil… a nuestra corta edad, para mi hermana y para mi, era una obligada renuncia, un necesario adiós…. Pero a pesar de todo, ayudó mucho el apoyo de la familia, la gente amiga que rápidamente llegó a nuestras vidas, y es que bien dicen que es ley del cruceño la hospitalidad; fue precisamente con esa esencia con lo que nos encontramos al llegar, y fue vital!!!

Pasaron primero 10 años para volver a ver a mi papito, hablábamos siempre, él nos enseñó muchas cosas fundamentales a pesar de su ausencia física, la más importante el haber sabido ser padre y amarnos, el habernos enseñado que cuando hay amor, definitivamente no hay distancias posibles; y es que no las hay!
Él y mi mami son mis héroes de vida; fundamentales maestros de camino, que supieron ser y estar siempre ahí, nos enseñaron a valorar la vida, a siempre amar el suelo que dejamos, y también con eterna gratitud amar el suelo que nos cobijó…
Por eso hoy recuerdo y menciono todo lo anterior, han sido años complicados, y costó mucho sí; pero con el tiempo eran más altas las dosis de sonrisas… viví 15 años en la hermosa tierra cruceña; pude sentir en mi piel sus aromas, sus paisajes, la algarabía y hospitalidad de su gente desde la llegada, sus sabores, sus días y noches, su límpido cielo.

En muchos sentidos la niña despertó en sus suelos,
que cual abrazos calurosos,
siempre la cobijaron aún en sus soledades.

Bella Santa Cruz de la Sierra, de su guitarra canción…
… aaay extraño el poblao!!!

sus tajibos en flor, sus calles,
su gente, su clima,
el Piraí,
sus provincias, su música,
guapurú y achachairú
un cuñapé y el rico majao!

Ahora en la distancia, mi querida Santa Cruz, siempre gracias por haberme permitido crecer en ti, por haberme permitido conocer a algunos de tus hijos, hoy grandes y valiosos amigos… te tengo en mi corazón, por siempre agradecido, y te deseo tanta Paz como para nuestra Bolivia toda!!!
Hoy me pongo mi Sombrero e Saó, y lo levantó al cielo para decirte con el alma y camba el corazón: novia Santa Cruz... mi Santa Cruz mil veces te quise, te quiero y te querré!!!

CAMBA EL CORAZÓN.m...


domingo, 14 de septiembre de 2008

¡viva mi Llajta, viva Cochabamba!!!

Extraño tus cerros guardianes, fieles testigos de mis sueños; extraño una y mil veces más la nostalgia de tus sauces que me evocan historia; extraño la brisa de tus campos, el aroma de tus flores, la sonrisa de tu gente, mi gente…

Te extraño pueblo mío; tierra de la chicha y las flores… ¡mi llajta! ... colonial, imponente, bella, y mágica.
Extraño tus calles, tus días y noches; extraño caminarte, mirarte, admirarte; extraño un helado de canela o chirimoya, el awicho, mis cafecitos, fragmentos, tus plazas, tus campos, tus canciones, las cositas misk’is……

Extraño mis niños pasos andados en ti, mis besos dejados en ti, mis ilusiones allá también en ti….

Extraño Totora, Tarata, Huayllani, extraño la capilla y Chilimarka, extraño las notas de su guitarra, contigo como único testigo; extraño amanecer con el Tunari en mi ventana, extraño el amor que me evocas, lo extraño…. extraño todo de ti; todo lo extraño.

Y si algo anhelo es volver a tus noches de luna, esas del embrujo incomparable, a tu hermoso verdor; volver a sentirte, a respirarte….

Espero volver pronto a ti tierra mía, pero antes y siempre… como siempre te quiero sin lágrimas, sin tristeza alguna; siempre plena, rebosante, pujante, en flor y en paz!!!

Espérame en tus campos, con tu luna, con tus rayos de luz inigualables y embrújame una vez más, allí, con tus aires y aromas de valle; cuando llegue a ti por fin, cobíjame en tus tierras, dame de beber tus aguas, déjame envolverte conmigo en esa nuestra serenata y que sea eterna; déjame como siempre, llenarme de ti mi Cochabamba querida!!!

CUECA DE MI LLAJTA...


Hoy te recuerdo,
hoy lejos de ti,
en mi corazón te celebro.
Gracias eternas a lo divino
por haber abierto los ojos en tus cielos;
anhelo volver a mirarte en ellos…
Felicidades miles, tierra mía.
Hoy también, yo digo con el alma;
¡Viva Cochabamba!!!